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sábado, 28 de septiembre de 2013

Dando sabor a un bizcocho, consejos para no liarla (mucho) ...

Chicle, cereza, mojito, nubes... Creo que he empezado el Otoño con una nueva obsesión, las mil y una posibilidades de darle sabor a una tarta... de aquí, a la López Ibor ...
Que revolución saboril! De pequeños, nos acostumbraron a la típica tarta de trufa y nata, las madres mas osadas se atrevían con una de yema y las mas molonas se arriesgaban con un San Marcos, ahora cuando alguien nos encarga una tarta y nos pide sabores, la lista es interminable, pistacho, chicle, mojito (si! mojito), piruleta, nubes de vainilla, nubes de fresa, coca cola, y así hasta un repertorio que me podría llevar escribir hasta el domingo.



La verdad es que es todo un mundo, pero sabemos realmente que utilizar para dar sabor? Yo creo que a menudo este mundo se nos hace bola y gastamos gran parte de los ingredientes en intentar dar sabor a algo que luego nos termina gustando porque sabe raro, pero realmente ni nos recuerda al sabor que buscabamos.
Por eso, y debido a la gran cantidad de dudas que nos llegan al respecto, hemos decidido hacer este listado de consejos para que sepáis que se utiliza en cada momento y como hacerlo.

Antes de nada, tenemos que tener claro cuando queremos hacer una tarta de un determinado sabor, si lo que queremos que sepa a algo es el bizcocho o es el relleno.
Si queremos dar sabor al bizcocho y también al relleno, hay que tener criterio y un poco de gusto, si mezclamos sabores raros, nos quedará un resultado raruno que puede que esté bueno o puede que queramos que nos pasé un camión por encima nada mas probarlo.



Por ejemplo, un sabor muy típico que nos piden a menudo y que es super fácil de conseguir, es el de after eight, nosotros lo preparamos con un bizcocho de chocolate y un relleno de menta, también se podría hacer al revés sin ningún tipo de problema, las complicaciones empiezan cuando decidimos dar los dos sabores a las dos cosas cosas, me explico, hacemos un bizcocho de menta y chocolate y un relleno idéntico, error!
Cuanto mas mezclemos sabores, mas raruna será la mezcla, la primera norma es ser sencillo y practico, y siempre que se pueda, ir a lo fácil.
Si nos piden dos sabores, intentar siempre dar un sabor al bizcocho y otro al relleno, así os asegurais un resultado 100% satisfactorio.


Muchas veces nos escribís diciendo que estáis utilizando aromas líquidos, en pasta, zumos de frutas o incluso vainilla y que aunque echáis mucha mas cantidad de la indicada, nunca os sabe a lo que os tiene que saber.
Estáis poniendo SIEMPRE el sabor/aroma al bizcocho antes que la harina???
El sabor siempre, siempre, siempre tiene que añadirse a la mezcla del bizcocho antes que la harina, si lo hacemos después es como si no hubiesemos echado nada, ya que la harina mata el sabor de todo lo que queramos añadirle a los bizcochos.
Otro gran error es, utilizar en bizcochos, aromas que no soportan las altas temperaturas, si estos aromas no son los correctos, se evaporaran durante la cocción y si, tendremos un ambientador de horno que olerá muy bien, pero nuestro bizcocho será de sabor a nada, porque desaparecerá completamente.

Consejos prácticos para elegir bien un aroma.

Tenemos que diferenciar entre dos tipos de aroma, los de bizcocho (tienen que resistir el horneado) y los de relleno o crema (se utilizan en frío).

Dentro de los aromas nos encontraremos con un gran mundo: en pasta, en aceite, líquidos, naturales, no tan naturales, artificiales , aroma que aporta color, incoloros, etc...
Yo os voy a hablar brevemente de los que os vais a encontrar en casi todas las tiendas de repostería o incluso supermercados.

Que aroma utilizar para un bizcocho?

Como os he comentado anteriormente, tienen que ser aromas que soporten las altas temperaturas para que no se evaporen durante la cocción del bizcocho y nos dejen sabor a nada.
Yo os recomiendo los aromas concentrados en aceite, las pastas y las emulsiones de horneado.


Los aromas en aceite son super concentrados, basta añadir unas 4 o 5 gotitas con la ayuda de un cuenta gotas (siempre antes que la harina) y aromatizarán el bizcocho de una forma complétamente incolora. Dejan en el paladar un recuerdo al sabor elegido y cunden bastante.


Si queréis utilizar vainilla liquida de la de toda la vida, o zumo de cualquier fruta, el proceso de incorporación a la masa es el mismo y el resultado os encantará.


Con estos aromas, como su propio nombre indica, aromatizaremos el bizcocho, nos dejan un sutil gustillo pero no vamos a conseguir un sabor fuerte, si buscamos sabores mucho mas consistentes, os recomiendo las pastas Home Chef, son un 98% naturales y aportan mucho mas sabor y eso si, nos van a colorear la masa de una forma practicamente natural.


Solo hay que añadir un par de cucharadas soperas a la masa antes que la harina, y los resultados son impresionantes. Colores de bizcocho muy vivos y sabores consistentes.


Estas pastas pueden utilizarse tanto para hornear como para rellenos y cremas frías, por lo que nos dan mucha versatilidad a la hora de utilizarlas.
Si solo queréis dar sabor, sin color y que sepa de verdad, lo mejor son las emulsiones de horneado.

Aportan sabores deliciosos y de larga duración y son especiales para aguantar las altas temperaturas.
Añadir una cucharadita, siempre antes que la harina y listo. Me encanta el olorcillo que van dejando mientras se hornean!

Aromatizar un almíbar

A mi, personalmente es una de las formas de dar sabor a un bizcocho que mas me gustan. Haces un bizcocho de vainilla o incluso el de toda la vida del yogurt y a la hora de emborracharlo, lo haces con un almíbar aromatizado, que le va aportar el sabor que estabamos buscando de una forma bastante sutil.


Para hacer un almíbar de sabor, solo tenemos que poner a hervir la misma cantidad de agua que de azúcar, cuando el azúcar este completamente disuelto en el agua, retiramos del fuego y añadimos el sabor elegido.
Podemos hacerlo con los aromas en aceite, añadiendo 4 o 5 gotitas y dejando enfriar o con cualquier aroma concentrado.
Yo, para los almibares suelo utilizar los aromas de Patidess que me encantan y que saben riquisimos.
Añado una cucharadita al almíbar, disuelvo, dejo enfriar y a emborrachar!!!


Un almíbar que utilizamos muchisimo y queda super bueno es el de moka, solo hay que añadir una cucharadita de café soluble al almíbar y dejar enfriar.

Dar sabor a un relleno

Si sois de los mios que odiáis la buttercream clásica, porque os recuerda al bocadillo de pan con azúcar de la merienda del cole, seguro que os encantará cambiar el sabor de los rellenos e innovar todo lo que podáis.

Los sabores en pasta han revolucionado el mundo de los rellenos tartiles, es tan sencillo como hacer un buttercream, yo siempre recomiendo hacerla con el preparado de Funcakes que está de miedo, y añadirle un par de cucharadas de cualquier pasta.
Así de sencillo, mezclamos bien y listo para usar.


Si no queréis utilizar buttercream, podéis sustituirla por nata, (acordaros que si no os vegetal, hay que conservar la tarta en la nevera y consumirla aprox. antes de 48 horas), crema o lo que se os ocurra, le añadís un par de cucharadas y os quedará de miedo.
Sabores deliciosos y colores vivos de una forma practicamente natural.



También podemos utilizar crema de cacao, mermeladas, crema de queso, purés de frutas y todo lo que se nos ocurra, teniendo en cuenta que algunos de estos ingredientes requieren refrigeración y por lo tanto la tarta siempre tendrá que estar en el frigo. Si la vais a cubrir con fondant, ojo! No siempre el fondant se comporta de la misma manera al meterlo en la nevera, lo cogéis en un día tonto en el que le dé por sudar y adiós tarta...
Y os recuerdo que el fondant tambien puede ser de sabores, asi que cuidadin al elegirlo para que combine con nuestros sabores de bizcocho y relleno ...


Antes de despedirme, os voy a hablar de un ingrediente que está de muerte para cualquier tipo de relleno, el Fluff.

El Fluff es una crema de nubes, si de nubes de chuchería y que es archi conocida en EEUU, ellos la utilizan como nosotros las mermelada, para untarla en tostadas o para hacer sandwiches, si no la habéis probado, os recomiendo que utilicéis una capita finita para rellenar un bizcocho, no os paséis de cantidad porque si no os puede resultar pelin empalagosa y probéis.
A mi personlamente me encanta, lo único que os recomiendo es que no la combinéis con sabores raros porque puede resultar pelin cansina.
Un bizcocho de vainilla o chocolate con una capita ligera de Fluff y éxito garantizado!
Lo teneis en sabor clasico, en fresa y en frambuesa.

Espero que estos consejos os sirvan de ayuda, si tenéis cualquier tipo de duda, comentario y/o aportación, os esperamos en el grupo de Facebook Fondant Pasión !

Y en Octubre, celebraremos juntos el primer cumple de Malquerida Bakery con un sorteo de esos que tanto nos gustan!!!

Nos leemos pronto,


Besos mil,


Malquerida

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sábado, 28 de septiembre de 2013

Dando sabor a un bizcocho, consejos para no liarla (mucho) ...

Chicle, cereza, mojito, nubes... Creo que he empezado el Otoño con una nueva obsesión, las mil y una posibilidades de darle sabor a una tarta... de aquí, a la López Ibor ...
Que revolución saboril! De pequeños, nos acostumbraron a la típica tarta de trufa y nata, las madres mas osadas se atrevían con una de yema y las mas molonas se arriesgaban con un San Marcos, ahora cuando alguien nos encarga una tarta y nos pide sabores, la lista es interminable, pistacho, chicle, mojito (si! mojito), piruleta, nubes de vainilla, nubes de fresa, coca cola, y así hasta un repertorio que me podría llevar escribir hasta el domingo.



La verdad es que es todo un mundo, pero sabemos realmente que utilizar para dar sabor? Yo creo que a menudo este mundo se nos hace bola y gastamos gran parte de los ingredientes en intentar dar sabor a algo que luego nos termina gustando porque sabe raro, pero realmente ni nos recuerda al sabor que buscabamos.
Por eso, y debido a la gran cantidad de dudas que nos llegan al respecto, hemos decidido hacer este listado de consejos para que sepáis que se utiliza en cada momento y como hacerlo.

Antes de nada, tenemos que tener claro cuando queremos hacer una tarta de un determinado sabor, si lo que queremos que sepa a algo es el bizcocho o es el relleno.
Si queremos dar sabor al bizcocho y también al relleno, hay que tener criterio y un poco de gusto, si mezclamos sabores raros, nos quedará un resultado raruno que puede que esté bueno o puede que queramos que nos pasé un camión por encima nada mas probarlo.



Por ejemplo, un sabor muy típico que nos piden a menudo y que es super fácil de conseguir, es el de after eight, nosotros lo preparamos con un bizcocho de chocolate y un relleno de menta, también se podría hacer al revés sin ningún tipo de problema, las complicaciones empiezan cuando decidimos dar los dos sabores a las dos cosas cosas, me explico, hacemos un bizcocho de menta y chocolate y un relleno idéntico, error!
Cuanto mas mezclemos sabores, mas raruna será la mezcla, la primera norma es ser sencillo y practico, y siempre que se pueda, ir a lo fácil.
Si nos piden dos sabores, intentar siempre dar un sabor al bizcocho y otro al relleno, así os asegurais un resultado 100% satisfactorio.


Muchas veces nos escribís diciendo que estáis utilizando aromas líquidos, en pasta, zumos de frutas o incluso vainilla y que aunque echáis mucha mas cantidad de la indicada, nunca os sabe a lo que os tiene que saber.
Estáis poniendo SIEMPRE el sabor/aroma al bizcocho antes que la harina???
El sabor siempre, siempre, siempre tiene que añadirse a la mezcla del bizcocho antes que la harina, si lo hacemos después es como si no hubiesemos echado nada, ya que la harina mata el sabor de todo lo que queramos añadirle a los bizcochos.
Otro gran error es, utilizar en bizcochos, aromas que no soportan las altas temperaturas, si estos aromas no son los correctos, se evaporaran durante la cocción y si, tendremos un ambientador de horno que olerá muy bien, pero nuestro bizcocho será de sabor a nada, porque desaparecerá completamente.

Consejos prácticos para elegir bien un aroma.

Tenemos que diferenciar entre dos tipos de aroma, los de bizcocho (tienen que resistir el horneado) y los de relleno o crema (se utilizan en frío).

Dentro de los aromas nos encontraremos con un gran mundo: en pasta, en aceite, líquidos, naturales, no tan naturales, artificiales , aroma que aporta color, incoloros, etc...
Yo os voy a hablar brevemente de los que os vais a encontrar en casi todas las tiendas de repostería o incluso supermercados.

Que aroma utilizar para un bizcocho?

Como os he comentado anteriormente, tienen que ser aromas que soporten las altas temperaturas para que no se evaporen durante la cocción del bizcocho y nos dejen sabor a nada.
Yo os recomiendo los aromas concentrados en aceite, las pastas y las emulsiones de horneado.


Los aromas en aceite son super concentrados, basta añadir unas 4 o 5 gotitas con la ayuda de un cuenta gotas (siempre antes que la harina) y aromatizarán el bizcocho de una forma complétamente incolora. Dejan en el paladar un recuerdo al sabor elegido y cunden bastante.


Si queréis utilizar vainilla liquida de la de toda la vida, o zumo de cualquier fruta, el proceso de incorporación a la masa es el mismo y el resultado os encantará.


Con estos aromas, como su propio nombre indica, aromatizaremos el bizcocho, nos dejan un sutil gustillo pero no vamos a conseguir un sabor fuerte, si buscamos sabores mucho mas consistentes, os recomiendo las pastas Home Chef, son un 98% naturales y aportan mucho mas sabor y eso si, nos van a colorear la masa de una forma practicamente natural.


Solo hay que añadir un par de cucharadas soperas a la masa antes que la harina, y los resultados son impresionantes. Colores de bizcocho muy vivos y sabores consistentes.


Estas pastas pueden utilizarse tanto para hornear como para rellenos y cremas frías, por lo que nos dan mucha versatilidad a la hora de utilizarlas.
Si solo queréis dar sabor, sin color y que sepa de verdad, lo mejor son las emulsiones de horneado.

Aportan sabores deliciosos y de larga duración y son especiales para aguantar las altas temperaturas.
Añadir una cucharadita, siempre antes que la harina y listo. Me encanta el olorcillo que van dejando mientras se hornean!

Aromatizar un almíbar

A mi, personalmente es una de las formas de dar sabor a un bizcocho que mas me gustan. Haces un bizcocho de vainilla o incluso el de toda la vida del yogurt y a la hora de emborracharlo, lo haces con un almíbar aromatizado, que le va aportar el sabor que estabamos buscando de una forma bastante sutil.


Para hacer un almíbar de sabor, solo tenemos que poner a hervir la misma cantidad de agua que de azúcar, cuando el azúcar este completamente disuelto en el agua, retiramos del fuego y añadimos el sabor elegido.
Podemos hacerlo con los aromas en aceite, añadiendo 4 o 5 gotitas y dejando enfriar o con cualquier aroma concentrado.
Yo, para los almibares suelo utilizar los aromas de Patidess que me encantan y que saben riquisimos.
Añado una cucharadita al almíbar, disuelvo, dejo enfriar y a emborrachar!!!


Un almíbar que utilizamos muchisimo y queda super bueno es el de moka, solo hay que añadir una cucharadita de café soluble al almíbar y dejar enfriar.

Dar sabor a un relleno

Si sois de los mios que odiáis la buttercream clásica, porque os recuerda al bocadillo de pan con azúcar de la merienda del cole, seguro que os encantará cambiar el sabor de los rellenos e innovar todo lo que podáis.

Los sabores en pasta han revolucionado el mundo de los rellenos tartiles, es tan sencillo como hacer un buttercream, yo siempre recomiendo hacerla con el preparado de Funcakes que está de miedo, y añadirle un par de cucharadas de cualquier pasta.
Así de sencillo, mezclamos bien y listo para usar.


Si no queréis utilizar buttercream, podéis sustituirla por nata, (acordaros que si no os vegetal, hay que conservar la tarta en la nevera y consumirla aprox. antes de 48 horas), crema o lo que se os ocurra, le añadís un par de cucharadas y os quedará de miedo.
Sabores deliciosos y colores vivos de una forma practicamente natural.



También podemos utilizar crema de cacao, mermeladas, crema de queso, purés de frutas y todo lo que se nos ocurra, teniendo en cuenta que algunos de estos ingredientes requieren refrigeración y por lo tanto la tarta siempre tendrá que estar en el frigo. Si la vais a cubrir con fondant, ojo! No siempre el fondant se comporta de la misma manera al meterlo en la nevera, lo cogéis en un día tonto en el que le dé por sudar y adiós tarta...
Y os recuerdo que el fondant tambien puede ser de sabores, asi que cuidadin al elegirlo para que combine con nuestros sabores de bizcocho y relleno ...


Antes de despedirme, os voy a hablar de un ingrediente que está de muerte para cualquier tipo de relleno, el Fluff.

El Fluff es una crema de nubes, si de nubes de chuchería y que es archi conocida en EEUU, ellos la utilizan como nosotros las mermelada, para untarla en tostadas o para hacer sandwiches, si no la habéis probado, os recomiendo que utilicéis una capita finita para rellenar un bizcocho, no os paséis de cantidad porque si no os puede resultar pelin empalagosa y probéis.
A mi personlamente me encanta, lo único que os recomiendo es que no la combinéis con sabores raros porque puede resultar pelin cansina.
Un bizcocho de vainilla o chocolate con una capita ligera de Fluff y éxito garantizado!
Lo teneis en sabor clasico, en fresa y en frambuesa.

Espero que estos consejos os sirvan de ayuda, si tenéis cualquier tipo de duda, comentario y/o aportación, os esperamos en el grupo de Facebook Fondant Pasión !

Y en Octubre, celebraremos juntos el primer cumple de Malquerida Bakery con un sorteo de esos que tanto nos gustan!!!

Nos leemos pronto,


Besos mil,


Malquerida