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viernes, 29 de marzo de 2013

Galletitas de Pascua / Easter Cookies

Mientras todos estáis de vacaciones en la playuqui, en vuestros pueblos de procesiones o haciendo torrijas en modo industrial, yo me he quedado cuidando Madrid y disfrutando de poder aparcar y desaparcar todas las veces que me apetezca en el centro!
Y entre torrija y torrija, y procesión y procesión, estoy aprovechando para perfeccionar mis técnicas galletiles, porque a mediados de abril Malquerida Bakery estará... bueno, os lo cuento más adelante a ver si se va a gafar...

Llevaba tiempo leyendo e investigando sobre el maravilloso mundo de las galletas, mis experiencias con la glasa siempre habían sido satisfactorias pero aun así, nunca me había decidido a hacer galletas, hasta que la semana pasada me pidieron que si podía decorar unas cuantas, por lo que me he pasado toda la semana probando con diferentes tipos de masa, tiempos de cocción y sobre todo con los dos tipos de textura de la glasa: relleno y delineado.
Durante la semana también he podido comprobar algo que ya sabia, mi horno es un poco "The fast and the furious", es decir que si el horneado perfecto de las galletas debería hacerse durante 10 minutos a 180º, el mio en 7 a 160º las deja en su punto.
Ya hemos hablado mil y una veces del misterioso mundo del horno casero, y lo único que hemos sacado en claro es que cada horno es único y que no conseguiremos saber la temperatura perfecta y el tiempo de horneado si no probamos, así que si no queréis que se os quemen os recomiendo que la primera vez que horneáis hagáis lo que hago yo, sentaros en el suelo y observar la vida en directo desde el interior de vuestro horno, es el único método para conseguir una perfecta cocción a la primera.
Para esta receta de galletas de mantequilla, he utilizado la que recomiendan en la mayoría de los blog galletiles, proviene de la pagina "El Rincón de Bea", pero como ya sabéis que yo lo que es seguir al pie de la letra una receta, ni muerta, la he tuneado y adaptado para una menor cantidad. 
Por qué todas las recetas son para dar de comer a varias familias numerosas , regalar cantidades industriales a todos los vecinos del bloque y cebar durante una semana a todos tus compañeros de trabajo?

Galletas de mantequilla y caramelo decoradas con glasa (24 unidades aprox.)

 

 

¿Qué necesitamos?

125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
125 gramos de azúcar glass o icing sugar
1 huevo tamaño L, si es de corral como los mios, mejor que mejor
325 gramos de harina normal tamizada
Aroma de caramelo
1 chorrito de leche semidesnatada

¿Como las hacemos?

Yo he utilizado el robot de cocina, por el tema de la comodidad y limpieza, también podéis hacerlas con la Thermomix, batidora de brazo, a mano ...
Batimos la mantequilla hasta que la textura se vuelva suave y ligera, sin dejar de batir incorporamos el azúcar tamizado a cucharadas soperas, añadimos el huevo y continuamos batiendo hasta que todos los ingredientes queden completamente integrados.
Añadimos el aroma, en mi caso concentrado de caramelo, nunca me cansaré de repetiros que siempre, siempre, siempre, los aromas tienen que introducirse antes que la harina, si lo hacemos despues es como si no lo hubiésemos hecho, ya que el harina mata completamente el sabor.
En este punto comenzamos a añadir la harina tamizada a cucharadas soperas, batiendo hasta que veamos que la masa comienza a despegarse de las paredes del robot.
La masa comenzará a desmigarse, por lo que añadimos la leche y continuamos batiendo hasta que obtengamos una masa brillante y manejable.



Colocamos un trozo de papel de hornear y ponemos sobre él la masa hecha bola, formamos una especie de rectángulo alargado y lo dividimos en dos partes, una la dejamos sobre el papel de hornear y la otra la reservamos.


 Colocamos otro papel de hornear encima y con la ayuda de un rodillo (si es posible con niveladores de silicona para que toda la masa tenga el mismo grosor) estiramos hasta obtener el grosor deseado, yo no he usado rodillo con guias por lo que me he tenido que guiar de mi ojo clínico pastelero.

 
Truqui/consejo: para que nos quede una superficie mas lisa podemos darle el toque final con un alisador de fondant para tartas.


Hacemos lo mismo con el otro pedazo de masa que habíamos reservado.
Reservamos en la nevera, estirados completamente y sobre una superficie lisa durante al menos 3 horas, yo la he dejado una noche entera.
Al día siguiente sacamos la masa estirada de la nevera, le pasamos el rodillo un par de veces , retiramos la primera capa de papel de hornear y comenzamos a cortar las galletas.



Los bordes que nos sobran al cortar los volvemos a hacer bola, los ponemos entre dos papeles y los metemos en la nevera otros 15 minutos antes de volver a cortar, seguiremos así sucesivamente hasta 3 ocasiones mas y teniendo en cuenta que las galletas que saquemos de estos recortes ya no van a tener la misma textura que las primeras, ya que se suelen volver mas granulosas y de textura mas dura.


 Cuando tengamos las galletas cortadas, hay que meterlas en el congelador durante 10 minutos, sobre una superficie lisa, si es posible la bandeja del horno perfecto. En mi congelador no cabe ni apretando, así que yo las coloco sobre unas bandejas de menor tamaño y luego las paso a la bandeja del horno.
 



No hace falta que las separéis mucho, ya que al no llevar levadura no van a crecer casi nada en tamaño.


La receta original dice que tenemos que precalentar el horno a 180º y hornear durante 10 minutos, yo lo he hecho a 160º calor arriba y abajo y sin aire durante 7 minutos y el resultado perfecto, es la suerte de tener un horno digno de la peli "The fast and the furious".
Las dejamos enfriar sobre una rejilla durante un par de horas, tener en cuenta que las galletas cuando las sacas del horno se siguen autocociendo durante un tiempo, yo las saqué completamente blancas y al ratito los bordes de algunas estaban pelín tostados, el próximo día las saco un minutín antes.

Mientras se enfrían, podemos aprovechar para preparar la famosa glasa, para esto tenemos dos opciones:
- Utilizar el preparado de Funcakes para glasa real del que hablan maravillas, os soy sincera, aun no lo he probado.
- Hacer la glasa nosotros mismos, la verdad es que no tiene mayor misterio. Consiste en batir una clara de huevo (pasteurizada liquida) con azúcar glass.
Por cada clara que utilicemos hay que añadir 200 gramos de azúcar glass, no vale hacerla en casa, hay que comprarla, tiene que ser ultra fina para que no nos queden granulos, yo utilizo icing sugar para asegurarme una textura lisa y suave.
Hacerlo no tiene ninguna dificultad, consiste en empezar a batir la clara con el robot o batidora y sin dejar de batir y poco a poco añadir el azúcar a cucharadas y el aroma escogido, continuar batiendo hasta que veamos que la textura es tipo pasta de dientes, yo dejo de batirla cuando veo que cuesta que se desprenda de una cuchara.
Vamos a necesitar utilizar la glasa en dos texturas diferentes, la de delineado y la de relleno, pero para obtener el color exacto en las dos lo mejor es que tiñamos toda la glasa cuando la tengamos textura pasta de dientes y así, al rebajarla con agua para obtener la textura relleno, el color sea el mismo.
Cuando la tengamos teñida, separamos en dos partes.


Una parte la dejamos con esa textura pasta de dientes y nos va a servir para delinear los contornos y no salirnos al rellenar.


La otra parte la vamos a rebajar poco a poco con agua, tenemos que tener mucha paciencia y añadir el agua a gotas y remover, así sucesivamente hasta que tengamos una textura tipo miel, cuando dejando caer la glasa desde una cuchara hasta el bol, veamos que el hilo es denso, tampoco podemos dejarla muy liquida porque se nos saldría del contorno y tarda mucho mas en secar.

Para evitar que nos salgan burbujas de aire a la hora de rellenar, lo mejor es dejar la glasa para relleno en un tupper completamente cerrado durante unos 25 minutos, pasado este tiempo lo abrimos y veremos que las burbujas han subido a la superficie, para explotarlas les pasamos una espátula o lengua de silicona y así evitaremos que nos salgan posteriormente en el relleno. Si nos saliese alguna podemos eliminarla pinchándola con un palillo.
La glasa de delineado la ponemos en una manga pastelera con la boquilla nº2 o nº3 de Wilton.
La glasa para relleno la ponemos en un biberón.
Ya solo nos queda darle rienda suelda a la imaginación.
Primero delineamos la galleta con el diseño que vamos a rellenar posteriormente.

Lo mejor es delinear unas 3 o 4 galletas y luego comenzar a rellenar estas mismas.
No hace falta esperar mucho mas tiempo para el secado del delineado, así ambas glasas se fundirán en la galleta y no se notaran texturas diferentes al secarse.

Yo las he delineado en rosa, naranja y marrón, las he rellenado con esos mismos colores y para decorarlas las he marcado con puntos o lineas sobre las que he ido pasando un palillo y el resultado son unas especies de corazones unidos muy monos y resultones.


Si vas a envolsar las galletas, tenéis que dejarlas secar al menos 12 horas, si no la glasa se abrirá.


La caja la he decorado con la famosa cinta whasitape ( ya sabéis, celo molón decorado) y cintas con las que he hecho lazos.

Espero que os guste!


Os dejo disfrutar de vuestras torrijas, continuamos leyéndonos, compartiendo creaciones, dudas y mucho más en: Fondant Pasión.

Besos mil!

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viernes, 29 de marzo de 2013

Galletitas de Pascua / Easter Cookies

Mientras todos estáis de vacaciones en la playuqui, en vuestros pueblos de procesiones o haciendo torrijas en modo industrial, yo me he quedado cuidando Madrid y disfrutando de poder aparcar y desaparcar todas las veces que me apetezca en el centro!
Y entre torrija y torrija, y procesión y procesión, estoy aprovechando para perfeccionar mis técnicas galletiles, porque a mediados de abril Malquerida Bakery estará... bueno, os lo cuento más adelante a ver si se va a gafar...

Llevaba tiempo leyendo e investigando sobre el maravilloso mundo de las galletas, mis experiencias con la glasa siempre habían sido satisfactorias pero aun así, nunca me había decidido a hacer galletas, hasta que la semana pasada me pidieron que si podía decorar unas cuantas, por lo que me he pasado toda la semana probando con diferentes tipos de masa, tiempos de cocción y sobre todo con los dos tipos de textura de la glasa: relleno y delineado.
Durante la semana también he podido comprobar algo que ya sabia, mi horno es un poco "The fast and the furious", es decir que si el horneado perfecto de las galletas debería hacerse durante 10 minutos a 180º, el mio en 7 a 160º las deja en su punto.
Ya hemos hablado mil y una veces del misterioso mundo del horno casero, y lo único que hemos sacado en claro es que cada horno es único y que no conseguiremos saber la temperatura perfecta y el tiempo de horneado si no probamos, así que si no queréis que se os quemen os recomiendo que la primera vez que horneáis hagáis lo que hago yo, sentaros en el suelo y observar la vida en directo desde el interior de vuestro horno, es el único método para conseguir una perfecta cocción a la primera.
Para esta receta de galletas de mantequilla, he utilizado la que recomiendan en la mayoría de los blog galletiles, proviene de la pagina "El Rincón de Bea", pero como ya sabéis que yo lo que es seguir al pie de la letra una receta, ni muerta, la he tuneado y adaptado para una menor cantidad. 
Por qué todas las recetas son para dar de comer a varias familias numerosas , regalar cantidades industriales a todos los vecinos del bloque y cebar durante una semana a todos tus compañeros de trabajo?

Galletas de mantequilla y caramelo decoradas con glasa (24 unidades aprox.)

 

 

¿Qué necesitamos?

125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
125 gramos de azúcar glass o icing sugar
1 huevo tamaño L, si es de corral como los mios, mejor que mejor
325 gramos de harina normal tamizada
Aroma de caramelo
1 chorrito de leche semidesnatada

¿Como las hacemos?

Yo he utilizado el robot de cocina, por el tema de la comodidad y limpieza, también podéis hacerlas con la Thermomix, batidora de brazo, a mano ...
Batimos la mantequilla hasta que la textura se vuelva suave y ligera, sin dejar de batir incorporamos el azúcar tamizado a cucharadas soperas, añadimos el huevo y continuamos batiendo hasta que todos los ingredientes queden completamente integrados.
Añadimos el aroma, en mi caso concentrado de caramelo, nunca me cansaré de repetiros que siempre, siempre, siempre, los aromas tienen que introducirse antes que la harina, si lo hacemos despues es como si no lo hubiésemos hecho, ya que el harina mata completamente el sabor.
En este punto comenzamos a añadir la harina tamizada a cucharadas soperas, batiendo hasta que veamos que la masa comienza a despegarse de las paredes del robot.
La masa comenzará a desmigarse, por lo que añadimos la leche y continuamos batiendo hasta que obtengamos una masa brillante y manejable.



Colocamos un trozo de papel de hornear y ponemos sobre él la masa hecha bola, formamos una especie de rectángulo alargado y lo dividimos en dos partes, una la dejamos sobre el papel de hornear y la otra la reservamos.


 Colocamos otro papel de hornear encima y con la ayuda de un rodillo (si es posible con niveladores de silicona para que toda la masa tenga el mismo grosor) estiramos hasta obtener el grosor deseado, yo no he usado rodillo con guias por lo que me he tenido que guiar de mi ojo clínico pastelero.

 
Truqui/consejo: para que nos quede una superficie mas lisa podemos darle el toque final con un alisador de fondant para tartas.


Hacemos lo mismo con el otro pedazo de masa que habíamos reservado.
Reservamos en la nevera, estirados completamente y sobre una superficie lisa durante al menos 3 horas, yo la he dejado una noche entera.
Al día siguiente sacamos la masa estirada de la nevera, le pasamos el rodillo un par de veces , retiramos la primera capa de papel de hornear y comenzamos a cortar las galletas.



Los bordes que nos sobran al cortar los volvemos a hacer bola, los ponemos entre dos papeles y los metemos en la nevera otros 15 minutos antes de volver a cortar, seguiremos así sucesivamente hasta 3 ocasiones mas y teniendo en cuenta que las galletas que saquemos de estos recortes ya no van a tener la misma textura que las primeras, ya que se suelen volver mas granulosas y de textura mas dura.


 Cuando tengamos las galletas cortadas, hay que meterlas en el congelador durante 10 minutos, sobre una superficie lisa, si es posible la bandeja del horno perfecto. En mi congelador no cabe ni apretando, así que yo las coloco sobre unas bandejas de menor tamaño y luego las paso a la bandeja del horno.
 



No hace falta que las separéis mucho, ya que al no llevar levadura no van a crecer casi nada en tamaño.


La receta original dice que tenemos que precalentar el horno a 180º y hornear durante 10 minutos, yo lo he hecho a 160º calor arriba y abajo y sin aire durante 7 minutos y el resultado perfecto, es la suerte de tener un horno digno de la peli "The fast and the furious".
Las dejamos enfriar sobre una rejilla durante un par de horas, tener en cuenta que las galletas cuando las sacas del horno se siguen autocociendo durante un tiempo, yo las saqué completamente blancas y al ratito los bordes de algunas estaban pelín tostados, el próximo día las saco un minutín antes.

Mientras se enfrían, podemos aprovechar para preparar la famosa glasa, para esto tenemos dos opciones:
- Utilizar el preparado de Funcakes para glasa real del que hablan maravillas, os soy sincera, aun no lo he probado.
- Hacer la glasa nosotros mismos, la verdad es que no tiene mayor misterio. Consiste en batir una clara de huevo (pasteurizada liquida) con azúcar glass.
Por cada clara que utilicemos hay que añadir 200 gramos de azúcar glass, no vale hacerla en casa, hay que comprarla, tiene que ser ultra fina para que no nos queden granulos, yo utilizo icing sugar para asegurarme una textura lisa y suave.
Hacerlo no tiene ninguna dificultad, consiste en empezar a batir la clara con el robot o batidora y sin dejar de batir y poco a poco añadir el azúcar a cucharadas y el aroma escogido, continuar batiendo hasta que veamos que la textura es tipo pasta de dientes, yo dejo de batirla cuando veo que cuesta que se desprenda de una cuchara.
Vamos a necesitar utilizar la glasa en dos texturas diferentes, la de delineado y la de relleno, pero para obtener el color exacto en las dos lo mejor es que tiñamos toda la glasa cuando la tengamos textura pasta de dientes y así, al rebajarla con agua para obtener la textura relleno, el color sea el mismo.
Cuando la tengamos teñida, separamos en dos partes.


Una parte la dejamos con esa textura pasta de dientes y nos va a servir para delinear los contornos y no salirnos al rellenar.


La otra parte la vamos a rebajar poco a poco con agua, tenemos que tener mucha paciencia y añadir el agua a gotas y remover, así sucesivamente hasta que tengamos una textura tipo miel, cuando dejando caer la glasa desde una cuchara hasta el bol, veamos que el hilo es denso, tampoco podemos dejarla muy liquida porque se nos saldría del contorno y tarda mucho mas en secar.

Para evitar que nos salgan burbujas de aire a la hora de rellenar, lo mejor es dejar la glasa para relleno en un tupper completamente cerrado durante unos 25 minutos, pasado este tiempo lo abrimos y veremos que las burbujas han subido a la superficie, para explotarlas les pasamos una espátula o lengua de silicona y así evitaremos que nos salgan posteriormente en el relleno. Si nos saliese alguna podemos eliminarla pinchándola con un palillo.
La glasa de delineado la ponemos en una manga pastelera con la boquilla nº2 o nº3 de Wilton.
La glasa para relleno la ponemos en un biberón.
Ya solo nos queda darle rienda suelda a la imaginación.
Primero delineamos la galleta con el diseño que vamos a rellenar posteriormente.

Lo mejor es delinear unas 3 o 4 galletas y luego comenzar a rellenar estas mismas.
No hace falta esperar mucho mas tiempo para el secado del delineado, así ambas glasas se fundirán en la galleta y no se notaran texturas diferentes al secarse.

Yo las he delineado en rosa, naranja y marrón, las he rellenado con esos mismos colores y para decorarlas las he marcado con puntos o lineas sobre las que he ido pasando un palillo y el resultado son unas especies de corazones unidos muy monos y resultones.


Si vas a envolsar las galletas, tenéis que dejarlas secar al menos 12 horas, si no la glasa se abrirá.


La caja la he decorado con la famosa cinta whasitape ( ya sabéis, celo molón decorado) y cintas con las que he hecho lazos.

Espero que os guste!


Os dejo disfrutar de vuestras torrijas, continuamos leyéndonos, compartiendo creaciones, dudas y mucho más en: Fondant Pasión.

Besos mil!