Digo yo ... que para desquitarnos un poco de tanto empacho navideño, que tal unos ligeros macarons?
No se vosotros, pero a mi los turrones y roscones me han dejado saturada, pero como el dulce me puede y soy incapaz de renunciar a el, me he puesto manos a la obra y hoy, os traigo estos riquísimos macarons.
Después de probar y probar, puedo aseguraros que siguiendo al pie de la letra esta receta, no hay fallo. Eso si, al pie de la letra, si innováis, no me hago responsable.
Moka & Banana Macarons
¿Qué necesito?
(Para unos 15 macarons, 30 tapas)
60 ml. de agua templada.
Una pizca de sal
1 cucharadas sopera de cacao en polvo y sin azúcar
1 plátano maduro
1 cucharada de Nesquik de plátano
250 gramos de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
¿Cómo lo hago?
Lo primero es hidratar la
albúmina. Como os dije hace varias semanas, he decidido no volver a usar las claras liquidas pasteurizadas (salvo fuerza mayor), ya que una vez abiertas duran muy poco y estoy harta de tirar botes y botes practicamente llenos.
Así que, me he pasado a
albúmina, que no es otra cosa que clara de huevo deshidrata.
Para utilizarla lo único que tenemos que hacer es hidratarla.
Ponemos la
albúmina en un recipiente (yo suelo utilizar un tupper), añadimos el agua templada, tiene que ser templada para acelerar el proceso de hidratación. Si utilizamos agua fría, el proceso de hidratacion durará aproximadamente unas 8 horas ( se suelen dejar hidratando la noche anterior), al utilizar agua templada se acelera el proceso, y en una hora aprox. están listas.
Una vez hidratadas, el uso es el mismo que si las utilizásemos liquidas.
Tamizamos la
harina de almendra, os va a encantar, es tan fina que con tamizarla una vez para quitar los posibles trocitos mas grandes, es suficiente.
Volvemos a tamizar todo junto, para que se mezcle
completamente. Acordaros que todos los excesos sobrantes en el tamiz hay que
retirarlos, ya que harán que nuestros macarons se vuelvan grumosos.
Montamos las claras, yo las he montado en el robot, cuando veamos que
empiezan a espumar (como si se volviesen agua jabonosa), añadimos la sal, los 25 gramos de
icing sugar que teníamos reservados y continuamos montando.
El merengue estará listo, cuando sea firme y brillante y forme picos consistentes.
Añadimos el merengue a cucharadas a la mezcla de almendra y azúcar, y con la ayuda de
una lengua de silicona, integramos con movimientos envolventes de abajo a
arriba, teniendo cuidado para que el merengue no se baje.
Dejamos secar, el tiempo necesario es incalculable, ya que depende
de la estación del año, de la humedad de nuestra cocina y de mil
factores mas, el truco es tocarlos con la yema del dedo y cuando veamos
que no nos manchamos, están listos para hornear. A modo orientativo, os
diré que los mios han tardado en secarse aproximadamente 45 minutos, ojo! no los dejéis secar en exceso ya que si no al hornearlos no formaran el pie tan fácilmente!
Precalentamos el horno a 200º, calor arriba y abajo y sin aire.
Cuando esté caliente, bajamos la temperatura del horno a 150º y horneamos aproximadamente 8 minutos.
Dejamos enfriar sobre el papel del horno antes de despegarlos para evitar que se rompan.
Yo suelo aprovechar el tiempo que tardan en secarse, para preparar el relleno.
Primero, tal y como indica el fabricante, hay que mezclar el preparado con agua y reservar en la nevera durante al menos 30 minutos.
Mientras se enfría la mezcla, trituramos un plátano maduro con una
cucharada de extracto o emulsión de café y el Nesquik de plátano, añadimos la mantequilla y batimos hasta que se forme una crema lisa y sin grumos.
Incorporamos el preparado y continuamos batiendo hasta que la buttercream sea firme y suave.
Os aseguro, que si seguís al pie de la letra la receta, os salen a la primera!
La mezcla del chocolate, el café y el plátano... mejor no os la describo, hacerlos y me lo contáis!!!
Madrid, pedidos superiores a 25€ entrega totalmente gratuita.
Península, todos los envíos por solo 5€.
Todos los envíos superiores a 60€ completamente gratis.
Os leemos pronto, prontito!
Besos mil,
Malquerida